Gracias a la vocación de educadores y educadoras y el alcance de los algoritmos, estudiantes de todo el mundo pudieron acercarse a otras formas de aprendizaje. Ahora, estas plataformas nos permiten encontrarnos, enseñar y aprender a un ritmo propio y resolver dudas en nuestro idioma o en otros. 

Como lo explica el artículo “Redes sociales: las aliadas inesperadas” de El País América, estas plataformas permiten ampliar la comunidad educativa, para asumir la enseñanza más allá del aula. Por eso, estas plataformas hoy son un lugar de consulta, repaso y motivación en la web.

Profes como Daniela Trujillo, de la IE Nuevo Latir, sede Isaías Duarte Cancino en Cali y estudiante de nuestro diplomado “Herramientas para leer el mundo”, lo viven en su cotidianidad: “Lo que más me llega de los profes influencers es cómo me abren los ojos: ser docente es también un arte que une corazones y crea comunidad, no solo se trata de impartir conocimientos. Nos recuerdan que las aulas son nidos de conexión y sueños”.

La antropóloga y docente Paula Sibilia, en su libro «Redes o paredes. La escuela, en tiempos de dispersión», explora los desafíos de la escuela en la era digital y la sociedad de la información. A los ojos de esta académica, asistimos a una transformación sustancial de la subjetividad de los niños, niñas y adolescentes.

Pasamos de un modelo basado en producir subjetividades disciplinadas, instruidas y moralizadas, útiles para la maquinaria industrial y la vida en sociedad, para enfrentarnos en la actualidad a las individualidades mediáticas de las y los “nativos digitales”. De un modelo basado en la concentración, a uno cada vez más disruptivo y disperso. Pero esa conexión constante también trae riesgos: menos pensamiento crítico, menos profundidad y más distracción.

Este nuevo contexto nos reta a repensar el aula. Los y las estudiantes de hoy ya no son receptores pasivos de información: la buscan, la comentan y la comparten. El modelo tradicional, basado en autoridad y disciplina, choca con esta realidad. Por eso, la escuela debe ser un espacio de encuentro, diálogo y construcción colectiva de sentido.

Como los y las estudiantes prefieren los contenidos audiovisuales, la rapidez, la gratificación instantánea y la multitarea. Por eso, tenemos el desafío de diseñar clases más dinámicas y atractivas, sin perder profundidad. No se trata de ser influencers, sino de crear un aula viva, donde la curiosidad y el pensamiento crítico tengan un lugar central.

Si alguna vez te has preguntado cómo empezar a contar lo que vives en el aula, cómo usar herramientas audiovisuales o cómo despertar una mirada más crítica de tus estudiantes, este es un buen momento. Desde La pizarra, creemos que tú puedes ser una de esas voces que inspiran, que educan y que abren conversaciones valiosas en el nuevo mundo digital. Narrar una buena historia, desde siempre, ha sido una gran forma de enseñar. Por eso, aquí te compartimos algunos perfiles de profes que ya están creando comunidad desde sus saberes, sin fórmulas rígidas y con originalidad.

Susi Profe

Bajo el nombre de Susi profe, y con una comunidad de 1,84 millones de suscriptores en YouTube, la española María Jesús Villanueva comparte videos de lengua española, matemáticas, química y física desde 2017. Te recomendamos su video “Ay, Hay y Ahí 📝 Cómo diferenciarlas” y los siguientes  canales mencionados por la profe en la entrevista con El asombrario, “Susi Profe enseña ‘mates’ a millón y medio de alumnos”:

Adictos a la filosofía, de Enric Fernández Gel.

Date un vlog, de Javier Santaolalla.

QuantumFracture, divulgación científica de José Luis Crespo.Linguriosa, de Elena Herráiz, con curiosidades sobre la lengua.

La profe Mónica

Mónica Higuera es una edutuber colombiana que comparte contenido sobre redacción, ortografía y expresión oral con un estilo cercano y didáctico. En su canal, que ya suma más de 628.000 suscriptores en YouTube, encontrarás explicaciones prácticas y consejos útiles para mejorar la escritura y la expresión oral del español. Te dejamos estos ejemplos de su canal: «Redacta un Ensayo en 3 sencillos pasos» y «No cometas estos 10 errores al hablar español«.

El profe Jordi

Jordi Romero Castillo sin duda es un docente comprometido, creativo y muy cercano a su comunidad. Él  enseña en una institución pública de Bogotá. En redes sociales, ha creado un espacio que mezcla  creatividad, humor y una crítica constructiva de la educación con el fin de transformar las metodologías y el rol de los y las educadoras. Échale un vistazo a: «Cuatro actividades MUY BUENAS para hacer en clase«.

Julio Profe

Julio Alberto Ríos Gallego, más conocido como Julio Profe es un edutuber de Cali y pionero de la educación digital en América Latina. Su canal en YouTube es una fuente confiable para aprender sobre matemáticas, álgebra, geometría, trigonometría, cálculo y física. Tiene un Récord Guinness por su clase en línea con la mayor cantidad de espectadores. Te recomendamos este video: «Sistema de ecuaciones 3×3 por Gauss-Jordan (Parte 1)«.

Profe, hemos aprendido que enseñar es hacer preguntas que nos lleven a otros mundos posibles. Es tender puentes con quienes están en el pupitre o incluso al otro lado de la pantalla. Tu trabajo es indispensable para construir comunidad, fomentar la mirada crítica y sembrar curiosidad. 

Por eso, te invitamos a asomarte al universo de Internet como un espacio más para educar, que en latín también significa “traer a la luz”, porque cuando compartes lo que sabes no solo enseñas, sino que inspiras. Le cuentas al aula, al barrio y al mundo que aprender también puede ser una aventura fascinante.

Recurso para el aula

Te compartimos algunas actividades para que pongas en práctica en tu salón.

Glosauriux: Doxing

Glosauriux: Doxing

Este término viene de la palabra coloquial “docs” que hace referencia a documentos. Con el tiempo, el término viró hacia dox, para aterrizar, finalmente, en doxing. Se trata de un ciberataque: recopilar y publicar en línea documentos o información personal como la dirección de tu casa o trabajo, número de teléfono, correo electrónico, fotos privadas, historial de navegación o publicaciones antiguas con el fin de generar un daño como castigar, denigrar o intimidar. Esto puede afectar no solo a la víctima, sino también a sus familiares. Piensa en casos tan graves como el uso de las redes sociales para difundir fotos íntimas sin consentimiento. ¿Qué tipo de información puede publicarse con el fin de hacer daño? Fotografías, dirección física de la casa o trabajo, dirección de correo electrónico, teléfono, cuentas de redes sociales, posteos, historiales de búsqueda, entre otros.